Yo amo ver a esa mujer de abejas y miel, llego estrepitosa a mí como el invierno indulgente. No sé si su mirar o su sonreír me atraparon, ahora en quien pensare todo el invierno y las siguientes estaciones será en ella, pues desde ayer ya bebo el café con miel, para simplemente todo el día recordarla.” -Angel Rui-






